Mala Descanso=Dolor de Cervical

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Mala Descanso=Dolor de Cervical

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¿Quién no se ha levantado en alguna ocasión con el cuello dolorido? La mayoría de las veces estas contracturas musculares y tensiones cervicales nocturnas tienen su origen en un uso inadecuado de nuestro colchón y almohada.

De hecho, gran parte de estas molestias desaparecerían con tan sólo tener un apoyo adecuado durante el sueño. Por eso, para evitar estos dolores y en definitiva disfrutar de un descanso reparador es muy importante elegir la cama adecuada.

Pasamos cerca de un 30% de nuestra vida durmiendo y lo hacemos desde que nacemos. Tenemos hábitos adquiridos al dormir, tanto en el dormir mismo, como en el momento previo y el posterior. Sin ser conscientes de ello, repetimos día a día pautas y patrones de comportamiento.  Sin embargo, al descansar, como en todo, existen técnicas y directrices que nos ayudan a lograr un descanso mejor y más reparador. Existen pautas correctas sobre qué tipo de productos usar (colchones y almohadas) y cómo usarlos.(Fisioterapia Arantxa Sanchis)

Quizá tu dolor de cuello tenga como causa un mal descanso nocturno sin que lo sepas. La falta de sueño puede provocar o agravar tu dolor de cuello. De hecho, según estudios el insomnio suele estar bastante vinculado al dolor de cuello.

Con ser consciente de tus hábitos y modificarlos quizá puedas evitar ese molesto dolor de cuello.

Trastornos o alteraciones del ciclo de sueño: En muchas ocasiones situaciones de ansiedad o estrés desencadenan en dificultar para conciliar el sueño o a patrones irregulares de descanso. Por ello, darnos un tiempo de relajación antes de ir a la cama o identificar cuáles son estos trastornos pueden ayudarnos.

– El consumo de cierto tipo de productos: Debes tener en cuenta que el consumo de cafeína, alcohol, tabaco u otro tipo de estimulantes alteran el sueño, por lo que si sufres habitualmente de dolor de cuello debes tratar de evitarlos. Asimismo, ciertos medicamentos pueden provocar efectos secundarios que afectan el sueño.

  1. Tipos de Almohada

Según los expertos, la función principal de la almohada consiste en aportar apoyo suficiente a las cervicales, de modo que se mantengan en correcta alineación con respecto al resto de la columna vertebral. La almohada  debe sostener el peso de la cabeza, y adaptarse a ella sin deformarse demasiado y ajustándose al espacio del cuello.(Fisioterapia Arantxa Sanchis)

En el mercado existe una gran variedad de almohadas. Por el material de fabricación de la almohada, encontramos:

  • Almohadas de fibra, las más habituales.
  • Almohadas de pluma
  • Almohadas de látex
  • Almohadas viscoelásticas, también conocidas como Memory Foam.

En los casos de cuellos sensibles, se suele recomendar el uso de almohadas viscoelásticas ya que tienen la propiedad de amoldarse a la cabeza y el cuello, ofreciendo un soporte más ergonómico.

  1. No basta tener una buena almohada: hay que usarla correctamente

Hay quien ha comprado la almohada más cara y ergonómica del mercado y aun así sufre de dolores de cuello al despertar. Y es que en ocasiones el problema no es la almohada en sí. el problema está en cómo la usamos.(Fisioterapia Arantxa Sanchis)

Para evitar un mal uso de la almohada ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Coloca tu almohada de forma que la cabeza se apoye en su totalidad.
  • Recuerda que la almohada es para la cabeza, los hombros deben de descansar sobre el colchón.
  • El grosor de la almohada es algo muy relativo, elige aquella que mejor se adapte a tus necesidades.
  • Lo adecuado en cualquier caso es que, al mirar a la persona horizontalmente, la cabeza y el cuello tengan una posición como la que se adopta al estar de pie.

Desafortunadamente, no existe una almohada milagrosa que funcione para todos. La almohada que mejor funcione para ti dependerá de cómo te orientes para dormir, y de tu gusto personal.

  1. ¿Qué tipo de colchón es el más conveniente para mi espalda?

Hasta hace poco, los profesionales del colchón (y algunos médicos) defendían que un colchón duro era el ideal para mitigar los dolores de espalda. Sin embargo, estudios recientes han desvelado que, al contrario de lo que se pensaba, los colchones con una dureza intermedia son los más indicados para personas que sufren de dolores lumbares.(Fisioterapia Arantxa Sanchis)

Ciertamente existe un fuerte componente de gustos y comodidad subjetivos a la hora de elegir tu colchón. No obstante, también hay algunas recomendaciones objetivas que conviene tener en cuenta.

  • El colchón debe ser de una firmeza media: ni demasiado duro ni demasiado blando.
  • El material de la superficie debe adaptarse a las curvaturas de la espalda.
  • Su construcción debe prestar apoyo a toda la columna, aportando firmeza en las zonas más pesadas como los hombros y las caderas, y cediendo un poco en las zonas más ligeras.

Por lo general, los colchones que reúnen todas estas cualidades son los viscoelásticos. Aportan firmeza media y alta adaptabilidad, lo que los hace recomendables para personas que sufren dolores de espalda.

  1. ¿Cómo saber si el colchón se adapta a tus necesidades?

Elegir un colchón no es una ciencia exacta. En el mercado existen una gran variedad de marcas y tipos de colchón, lo que en ocasiones contribuye a la confusión. Además, cada persona es diferente. Conclusión: la mejor manera de encontrar tu colchón ideal es probarlo antes de comprar.(Fisioterapia Arantxa Sanchis)

Cuando te encuentres en la tienda prueba el siguiente ejercicio: acuéstate boca arriba con las piernas estiradas. Deberías notar que la zona de tu columna lumbar se apoya de manera natural sobre el colchón y que no forma un arco por encima de él. En caso contrario, el colchón no te está aportando la firmeza y adaptabilidad que necesitas.

Y recuerda: si tu dolor de espalda es persistente o intenso, podría existir un mal subyacente. En estos casos un cambio de colchón también puede hacer una gran diferencia. Pero además de esto, debes consultar con un especialista para que realice un examen completo, te proporcione un diagnóstico y un tratamiento de acuerdo a tus necesidades, y por qué no, quizá hasta te recomiende algún colchón.


Fisioterapia Arantxa Sanchis