Lesiones Deportivas en la Mujer

  • 0

Lesiones Deportivas en la Mujer

Category : Sin categoría

Al realizar actividad física se corre el riesgo de sufrir una posible lesión, este tipo de trabajos es cada vez más frecuente y es de vital importancia para promover la salud y ámbitos devida saludables.

Conociendo que lesiones son más frecuentes y en qué momentos se producen, tenemos mayor facilidad para realizar una prevención adecuada y reducir en una gran medida la incidencia de tales lesiones.

1. Problemas en el Suelo Pélvico

Un 20% de las mujeres deja de hacer deporte y un 40% continúa haciendo ejercicio pero cambia de actividad. Algunas, utilizan medidas de protección como compresas o salvaslips, para poder seguir practicando deporte”

Hay datos que revelan que más del 50% de las jugadoras profesionales de sufren síntomas de incontinencia urinaria porque está demostrado que, ciertos deportes provocan hiperpresión abdominal.

El ejercicio es fundamental para la salud de todos, hombres y mujeres. La mujer por sus características anatómicas y por los sobreesfuerzos a los que se ve sometida por su sexo (embarazo y parto), requiere tener una especial atención sobre determinadas zonas corporales a la hora de la práctica deportiva.

En efecto, algunos deportes someten al periné a una serie de presiones que, mantenidas en el tiempo, o bien, ejercidas de manera puntual pero muy intensa, pueden traducirse en pérdidas de orina o incontinencia fecal (gases o heces). En algunas mujeres aparece después del parto pero la incontinencia urinaria o fecal no sólo afecta a las mujeres que han pasado por el paritorio.

La práctica de algunos disciplinas deportivas fomenta más que otras el riesgo de pérdidas de orina. Deportes como:

  • El atletismo, halterofilia, crossfit…
  • Aquéllos donde se realicen saltos repetidos (running, tenis, padel, aerobic, jumping, equitación, el baloncesto, el voleibol, la gimnasia deportiva…)

Todos solicitan en gran medida el periné y necesitan una intensa activación de los músculos de la cintura abdominal.

¿Por qué el deporte puede producir pérdidas de orina?

Es una cuestión fisiológica: La uretra de la mujer es mucho más corta que la del hombre, lo que hace que la aparición de las pérdidas de orina sea más fácil en este caso, pero además, el hombre no tiene órganos como el útero o la vagina. La vagina es una estructura que no está cerrada como la uretra o el ano y sus paredes, que están en contacto directo con el resto de los órganos de la pelvis, son muy vulnerables. Esto la convierte en el punto débil de la pelvis femenina.

Este conjunto de músculos y ligamentos situado en la parte inferior de la pelvis que se encarga, ni más ni menos, que de sostener la vejiga, la vagina y el recto, y que hace posible la continencia urinaria, entre otras funciones.

Determinados ejercicios provocan un aumento excesivo de la presión dentro del abdomen y de la pelvis. El suelo pélvico es la principal estructura que recibe estas presiones. Cuando el suelo pélvico recibe de forma continuada elevadas presiones puede llegar a debilitarse y perder las funciones que aseguran la continencia, es decir, el cierre de los esfínteres.

Hoy en día existe una incidencia elevada de incontinencia en mujeres jóvenes dedicadas a este tipo de deportes, debido al impacto de su práctica sobre el suelo pélvico. Por lo tanto, es recomendable fortalecer el suelo pélvico con ejercicios específicos y tratar de evitar cualquier deporte que implique saltos o carga excesiva de peso.

Cuando hacemos deporte, y, en realidad, cuando realizamos cualquier esfuerzo (sea deportivo o no), estamos aumentando la presión ejercida sobre el suelo pélvico, solicitando la activación de la musculatura para contrarrestar esa presión, y es esto lo que puede producir las pérdidas de orina. Estornudar, toser, reír, saltar, levantar pesas, correr… son algunos de esos esfuerzos que un periné debilitado puede no ser capaz de contrarrestar.

Hablamos de incontinencia urinaria de esfuerzo, definida como la pérdida involuntaria de orina que tiene lugar durante un esfuerzo, en el que se produce un aumento repentino de la presión abdominal.

Estas contracciones repetidas de los abdominales desarrollan la musculatura abdominal pero, a la vez, van ejerciendo una presión sobre el periné que, en caso de encontrarse debilitado, no tardará en claudicar, produciéndose pérdidas de orina que, en consecuencia, limitarán las actividades deportivas. Toda mujer que practique ejercicio, tanto de forma ocasional como a un alto nivel, puede verse afectada por la incontinencia urinaria de esfuerzo si se da la situación anterior.

¿Que causa debilitamiento del suelo pélvico?

  • Deporte de impacto y/o que requiera aumento de presión: running, jumping, halterofilia, gimnasia deportiva…
  • Embarazo y parto: Cuando la mujer está embarazada, la presión intrabdominal aumenta a medida que el bebé aumenta de peso y tamaño, y así, el suelo pélvico debe realizar un esfuerzo mucho mayor. El riesgo de lesionar esta musculatura es mayor si se trata de niños de elevado peso al nacer o son partos prolongados, si ocurren desgarros durante el parto o si existe una recuperación postparto insuficiente o mal dirigida.
  • Cambios hormonales de la menopausia, perdiendo flexibilidad esta zona.
  • La tos o catarros crónicos.
  • Estreñimiento crónico
  • El tabaquismo y la obesidad también afectan negativamente a los músculos del suelo pélvico.
  • Es importante evitar retener mucho tiempo la orina y no debemos empujar con fuerza a la hora de vaciar la vejiga.

¿Que consecuencias da la debilitación de los músculos del suelo pélvico?

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: ante cualquier esfuerzo abdominal repentino (toser, reír, bailar, saltar,….) se producen escapes de orina.
  • Los prolapsos: son descensos de la matriz (prolapso uterino), de la vejiga (cistocele) y/o del recto (rectocele), que cuando son de un grado menor pueden tratarse con terapias rehabilitadotas de la musculatura, y en cambio, los casos más graves requieren intervención quirúrgica.
  • Disfunciones sexuales: disminución de la sensibilidad sexual de la mujer y experimentación de dolor durante el coito.

2. Lesiones de Ligamentos de Rodilla

Las lesiones del ligamento cruzado anterior son alrededor de 8 veces más frecuente en las mujeres que practican baloncesto, fútbol y voleibol que en aquellas que se ejercitan con un deporte diferente.

Esta mayor frecuencia, se debe a que las mujeres apoyan los pies en el suelo con sus rodillas más rectas o más extendidas y más torsionadas que los hombres al caer de un salto. Esta posición asociada al exceso de presión en la cavidad interna de la rodilla generaría un elevado estiramiento de las fibras del ligamento que podría ocasionar su rotura.

Asimismo, las mujeres suelen someter a mayor fuerza a sus rodillas al regresar de un salto debido a que para elevarse del suelo utilizan más el músculo cuádriceps situado en la porción anterior de la pierna y usan, en menor medida los gemelos que están ubicados en la cara posterior de la pierna.

Se aconsejan entrenar más a las atletas femeninas en la utilización de los gemelos al saltar y en flexionar más sus rodillas de manera de prevenir las lesiones deportivas de este tipo.

 


Fisioterapia Arantxa Sanchis