La vuelta al Cole de la Alimentación

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La vuelta al Cole de la Alimentación

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Ya ha llegado septiembre y con él la vuelta al cole de los pequeños de la casa. Es normal que anden un poco despistados, tengan cambios de humor y comportamiento, y los veamos apagados y cansados. No podemos evitar este fenómeno post-vacacional pero sí procurar que se produzca de forma gradual y paulatina.

Como siempre, la alimentación ejerce un papel importante. Si elegimos los alimentos adecuados, éstos pueden aportarles vitaminas y minerales que intervendrán en procesos internos del organismo que mejorarán su estado de ánimo, les darán fuerzas para evitar la sensación de cansancio y harán que vuelvan a tener la vitalidad propia de los niños para afrontar el día a día.

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Desayuno

Como de todos es sabido, es la comida más importante del día. Un buen desayuno debe estar compuesto por:

  • Leche: les aporta calcio, esencial para la formación de los dientes y de los huesos.
  • Cereales: mejor si son enriquecidos con vitamina D. Ésta ayuda a la absorción de calcio.
  • Fruta: debido a su alto contenido en agua, fibra, vitaminas y minerales, además de asegurar el buen desarrollo del niño, produce sensación de saciedad y reduce el riesgo de padecer obesidad infantil.

Almuerzo y Merienda

El almuerzo y la merienda son las comidas que sirven para darles un aporte extra de energía entre las 3 comidas principales. Opciones saludables: un yogur o un vaso de leche, un zumo de fruta sin azúcar añadido, un trocito de pan con algo de fiambre no graso (como el jamón york, el queso o el jamón serrano) e, incluso, si van a realizar alguna actividad extraescolar que requiera un gasto de energía importante (natación, tenis, futbol, básquet…) una buena opción son los frutos secos, que le aportarán la energía que necesita para hacer frente al ejercicio y grasas saludables para el corazón.

Comida

La comida debe de ser variada y completa, debe de llevar una ración de cereales (pasta, arroz, legumbres, patata y pan), acompañada de una pequeña ración de aporte proteico como son los huevos, carnes y pescados (siempre optando por las variedades menos grasas), una ración de verduras (ya sean crudas en ensalada o cocinadas) y postre (una pieza de fruta o un lácteo desnatado).

Si el niño se queda en el comedor escolar no debería haber ningún problema, ya que los menús deben de estar elaborados y revisados por un profesional de la nutrición.

Cena

La cena debe de ser más ligera pero sin dejar de ser completa, compuesta por una ración de verduras, una ración proteica baja en grasa (pescado blanco, carne blanca y huevo) y de postre, al igual que en la comida, una pieza de fruta o un lácteo desnatado.

Si vuestros hijos se quedan en el comedor escolar, hay que pedir, si no la facilitan ellos, una copia del menú semanal para no repetir alimentos ni formas de cocinar. ¡En la variedad está el gusto!


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