En la Clínica Fisioterapia Arantxa Sanchis nos hemos dado cuenta, que hoy en día, más del 80% de la población ha referido o refiere dolor en alguna parte de su espalda.

Este dolor que llega a ser incómodo para la realización de las actividades de la vida diaria tiene un origen variado, pero en la mayoría de los casos, conocido y evitable.

· Una alteración muscular o ligamentosa

· Una mala postura durante un determinado tiempo o de forma repetitiva.

· Un desorden en la biomecánica de nuestra musculatura.

Una vida sedentaria y la falta de ejercicio nos pueden llevar a repercutir en el reparto de cargas de nuestro cuerpo provocando una sobrecarga.

El traslado de cargas de forma incorrecta afectará de distinta forma a los dos lados de nuestro cuerpo.

  1. La contractura muscular como causa del dolor de espalda.

La contractura puede aparecer cuando se exige al músculo un trabajo, puntual o mantenido, superior al que puede realizar. También ciertos desequilibrios en la anatomía de la espalda pueden provocar que algunos grupos musculares estén más predispuestos a realizar esfuerzos, que otros que sean más pasivos.

  1. La contractura muscular como consecuencia del dolor de espalda.

El cuerpo reacciona ante desequilibrios mediante un mecanismo de defensa propio (la contractura) que no es la causa primaria del dolor, pero sí un factor añadido que puede agravarlo. Un fenómeno extraño provoca que el cuerpo se sienta desprotegido y adopte una postura alterada y perjudicial. Esta postura aumenta la contractura muscular y como consecuencia el dolor

  • Posturas básicas
  • TUMBADO:

Tendremos en cuenta el estado del colchón, ya que, este tiene una vida útil que dependerá del fabricante. Evitaremos así los incómodos muelles y la deformación de la cama.

La almohada tiene que ser de una altura que permita tener el cuello en prolongación a la columna vertebral.

  • BOCA ARRIBA:

Con una almohada en la zona cervical y otra debajo de las rodillas, teniendo un perfecto apoyo en la zona lumbar manteniendo así la columna en línea recta.

  • DE LADO:

Con almohada en la zona cervical. La rodilla de abajo flexionada y la de arriba estirada o las dos flexionadas por completo (posición fetal). El brazo que apoya en flexión y debajo de la almohada y el brazo de arriba estirado a lo largo del cuerpo.

  • SENTADO:

Con las piernas en ángulo recto y los brazos apoyados en la mesa o en los reposabrazos de sillón o silla. Los dos pies deben estar en contacto con el suelo. El asiento no debe ser más largo que los 2/3 de la longitud del muslo, sin llegar nunca a estar en contacto con la región posterior de la rodilla. La espalda debe de estar en contacto con el respaldo, sobre todo la región lumbar. El ángulo de inclinación del respaldo dependerá de la actividad realizada siendo más recostada 110º cuando sea para descansar y en torno a los 105º cuando sea para leer.

  • DE PIE:

Evitaremos los largos periodos de bipedestación estática procurando tener un pie encima de una estructura sólida. Cambiaremos de pie pasado un tiempo. Esta postura evitará la acumulación de tensión en la zona lumbar.

Evitaremos también tener los dos pies juntos, siempre deben estar abiertos a la atura de las caderas para que la base de sustentación sea la correcta.

 

  • Transporte de cargas

Deberemos repartir la carga en partes iguales a ambos lados de nuestro cuerpo para evitar descompensaciones o posturas forzadas. Para ello utilizaremos mochilas, siempre que se pueda, de dos asas evitando colocar los bolsos en un solo hombro.

Llevaremos sólo y exclusivamente elementos necesarios evitando así la carga excesiva.

 

  • Levantamiento de pesos desde el suelo

Deberemos coger la carga con las rodillas flexionadas y la espalda recta evitando así que las fuerzas se centren en la zona lumbar. Nos levantaremos poco a poco estirando las piernas haciendo el mínimo de esfuerzo posible con la espalda.

Esta regla se aplicará también para realizar tareas diarias que necesiten de una postura agachada (hacer las camas, espiradora, limpiar…)

 

  • Delante del ordenador
  • Es importante mantener una postura erguida. Para ello, los hombros deberán estar relajados y los brazos formando un ángulo de 90 grados. Además, es conveniente acercarnos a la mesa a la hora de escribir o usar el ratón, apoyando siempre los antebrazos en ella.
  • Para no sufrir molestias cervicales, el monitor debe colocarse a una distancia mínima de medio metro y siempre a la altura de los ojos.
  • Es recomendable también utilizar luz natural, evitando, eso sí, reflejos sobre la pantalla. De no ser posible, utilizaremos luz artificial cenital y suficiente.
  • Además, es conveniente tomarnos pequeños descansos, cambiar de postura continuamente, hacer estiramientos y evitar la fatiga visual, tapando los ojos con las manos por unos segundos y enfocando a diferentes distancias de manera alternativa.
  • Y, por último, cuidar nuestra espalda, teniendo especial cuidado en mantener apoyada la zona lumbar en el respaldo del asiento y las piernas en el suelo, formando un ángulo de 90 grados.

 

 

Ya sabéis que, si notáis cualquier molestia, lo mejor es que nos visitéis para daros un diagnóstico y tratamiento adecuado para evitar que la lesión empeore o, en el peor de los casos, os impida realizar actividades de la vida diaria.

Como hemos anunciado la Clínica está totalmente remodelada con nuevos gabinetes para ofreceros un mejor servicio y también hemos integrado al equipo a María, queremos que tu bienestar y salud sea nuestra prioridad.

El teléfono de cita previa es 628 693 366 y nos podéis encontrar en C/Vicente G.Peiro 7, bajo Rafelcofer (46716).